Enero-Abril 2012

Enero-Abril 2012

¿La ciencia sólo es para los científicos?

En un correo electrónico colérico que recibimos, proveniente de un individuo que se hace llamar “Lástima”, se despedaza esta revista y se le manda a lo más oscuro del averno. ¿Tanto odio hemos generado con nuestros comentarios? ¿Resulta entonces que somos los villanos de la historia? ¿El placer de disentir genera tanta desesperación y desprecio?

Uno de los puntos más curiosos de esta diatriba es que se niega el papel de los que hacemos esta revista y de algunas plumas que nos comparten reflexiones y artículos de divulgación científica. Se nos acusa de no contribuir a la ciencia en México y de no tener registrada esta publicación ante algún organismo universitario de prestigio. ¿Es que alguna vez dimos a entender que somos la esperanza para la ciencia en este país?

No. No somos científicos, sino divulgadores científicos y escépticos que buscamos compartir el maravilloso mundo de la ciencia y criticar en la medida de nuestras posibilidades todo tipo de seudociencias que se cruzan en nuestro camino. Y como divulgadores, creemos que el público debe tener acceso a la ciencia y la crítica a las seudociencias de una manera clara, amena aunque rigurosa (en palabras de Martin Bonfil). No somos una revista científica especializada, ese nunca ha sido nuestro objetivo.

El correo de “Lástima” también ofrece una perspectiva que deseamos combatir: que la ciencia sólo es para los científicos. Si eso es cierto, entonces estaríamos en aprietos, ya que la ciencia, vista como una torre de marfil, de pertenecer sólo a los científicos, estaría en riesgo de perder su financiamiento. Los políticos dirían sobre la labor científica: “y a nosotros qué nos importa esa actividad si los científicos se la guardan para ellos mismos. Quizás ni nos beneficie y no tenga sentido darle recursos”.

La divulgación científica es una labor necesaria para que la sociedad comprenda la importancia de la ciencia. El divulgador debe tener el talento y la capacidad para llevarla a cabo, y no todos los científicos tienen la habilidad para transmitir los conocimientos científicos de una manera clara para el público. “Lastima” menosprecia la divulgación y opina que es una pérdida de tiempo, mientras que lo importante es la investigación científica. ¿Entonces la ciencia es sólo para los científicos? ¿Los divulgadores y gustosos de la actividad científica no tienen nada que ver?

El equipo que prepara la revista Razonando considera que la ciencia debe ser para todos, y que debe estar abierta a discusión por parte de divulgadores, filósofos, sociólogos y público en general. Sólo de esta manera podremos entender qué tan útil puede sernos y en dónde debemos tener cuidado. Y aceptémoslo, la ciencia no sólo debe estar en el laboratorio o en las instituciones académicas, sino en boca de todos aquellos que la disfrutamos y nos maravillamos ante sus avances.

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Razonando La Revista Escéptica Vol 3 Número 13

7 Comments

  1. Lastima

    Gracias por recibir el correo. He de resaltar lo que tramposamente tergisvestan sobre el “correo”. Debido a que no se atendieron a la críticas que hice a supuestos “críticos y escépticos” tales como Althea, y que sin ninguna base o fundamento arremeten llamando de charlatanes a los investigadores del IPN, he notado que tampoco les interesa de forma alguna discutir sobre ello, salvo acusar con burdas falacias ad-hominem, por lo que en cuando a la acupuntura respecta omitiré las discusiones.

    Ustedes inician con un título de esta entrada así:

    “¿La ciencia sólo es para los científicos?”

    -¿En que momento se ha dicho que la ciencia es “sólo” para los científicos? Respuesta: En ningún momento. Haciendo uso de un título tramposo y asociando de forma indiscriminada mi comentario con este, intentan crear la apariencia de lo que yo NO he dicho.

    “En un correo electrónico colérico que recibimos, proveniente de un individuo que se hace llamar “Lástima”, se despedaza esta revista y se le manda a lo más oscuro del averno.”

    -¿Colérico? Supongamos que no es así por la simpleza de que no lo es. Ven que es una petición de principio lo que he dicho dado que es cierto. ¿Son ustedes psicólogos? Lo dudó. Por lo que les aclaró que no fue un correo colérico, en ninguna forma los he insultado. ¿Criticarlos entonces es ser colérico? ¿No es acaso un acto pseudocientífico calificar al crítico de tales bajezas?

    “¿Tanto odio hemos generado con nuestros comentarios?”

    -De nuevo lo dudó. Dado que su “comunidad” no representan ni a la ciencia ni a la filosofía escéptica (aunque ostenten citas de filósofos) sino a una burda filosofía pseudoescéptica.

    “¿Resulta entonces que somos los villanos de la historia?”

    -Esto es una clara falacia conocida (lo que ustedes deben saber) como del hombre de paja. Yo no he dicho que ustedes sean villanos, cosa que curiosamente ustedes Sí suelen hacer (charlatanes, magufos, irracionales….).

    “¿El placer de disentir genera tanta desesperación y desprecio?”

    -¿Me están diciendo que el hecho de que ustedes “disientan” genera desesperación?
    Es falso que ustedes “disientan”, tan falso como ver que cualquier investigación que tenga un mote de “misticismo”, “orientalismo” u otra cosa parecida y que sea sometida a un tratamiento científico, es calificada (ya no por los científicos en general) sino por grupos que se hacen llamar “escépticos” y que con armados con un blog, con un líde (Gaméz, u otro) dicen cualquier cosa “en nombre de la ciencia” y mal interpretando los datos, eligiendo las conclusiones que les apetece y omitiendo datos que no les cuajan.
    Opinión: Quién parece estar desesperado son los grupos de escépticos. Tanto llamar la atención sobre ridículos suicidios homeopáticos, o hacer “listas de la vergüenza” y en el mejor de los casos promocionarse para vender y “limpiar las universidades” no es mas que un claro síntoma de la desesperación manifiesta de organizaciones como Circulo escéptico (para el caso de España).

    “Uno de los puntos más curiosos de esta diatriba es que se niega el papel de los que hacemos esta revista y de algunas plumas que nos comparten reflexiones y artículos de divulgación científica.”

    -Yo no he negado el papel que hagan, cosa diferente a decir que lo que he dicho es que son pseudocientificos. Eso sí lo he dicho y bien claro. Respecto a la “divulgación” que hacen no es mas que otra pseudodivulgación científica, nada diferenciable en cuando a contenido demagogia de las revistas como Año cero u de tal naturaleza como Muyinteresante o Quo.

    “Se nos acusa de no contribuir a la ciencia en México y de no tener registrada esta publicación ante algún organismo universitario de prestigio. ¿Es que alguna vez dimos a entender que somos la esperanza para la ciencia en este país?”

    -En efecto ¿En que han contribuido en la ciencia? Al menos una cita que diga “contribución del escepticismo (corriente de Kurtz, Sagan y Dawkins) a tal…)
    Y respecto a su segunda duda, si que lo han dado a entender, ante ustedes son a los que quienes se decide si esto o esto no es ciencia. Un ejemplo dramático es la CSI o Skeptikal Inquirer. Según ustedes toman las ideas de Sagan y con ellas pretenden sacarnos de un mundo de oscuridad, tesis que no tiene fundamento alguno de parte de Carl Sagan (por muy prestigioso que fuera en astrofisica, pero no en ciencias sociales).

    “No. No somos científicos, sino divulgadores científicos y escépticos que buscamos compartir el maravilloso mundo de la ciencia y criticar en la medida de nuestras posibilidades todo tipo de seudociencias que se cruzan en nuestro camino.”

    -No hace remarcar que no son cientificos, a lenguas se nota. Sin embargo, mencionan tener la SOMIE (Sociedad Mexicana para la Investigación escéptica) Vamos de nuevo ¿Dónde o en que universidad esta registrada? ¿Alguna revista peer review? ¿Qué investigan? ¿Dónde esta el objeto? Nada…, perfecto la UNAM hace investigaciones, posee una infraestructura que le permite divulgar ciencia de forma amena, clara y para el público. Pero un grupo de “escépticos” dice “divulgar ciencia y escepticismo”, dice “criticar pseudociencias y compartir la maravilloso (y romántica) visión del mundo” cuando no es así. Cualquiera que lea una revista de divulgación (muchísimas de hecho) sabe que la calidad en cuando divulgación es infinitamente mejor que su supuesta divulgación, en segundo lugar sus críticas pecan de ser argumentos gratuitos, falacias ad-hominem, etc.
    Cosa curiosa ya que de hecho si dejaran de hacer los típicos comportamientos “escépticos” no tendrían el halo de intelectuales que supuestamente saben de todas las seudociencias con leer un sitio que diga “las pseudociencias”.

    “Y como divulgadores, creemos que el público debe tener acceso a la ciencia y la crítica a las seudociencias de una manera clara, amena aunque rigurosa (en palabras de Martin Bonfil).”

    -Desde luego Martín Bonfil, es uno de lo que hacen divulgación en Unam pero también opta por hacer pseudo divulgación. Amparándose en una falacia de autoridad pretenden legitimar sus actos y distorsionas nuevamente lo que he dicho. La rigurosidad de la divulgación no es ni mucho menos comparable con la real investigación científica, para hacer divulgación se requiere esfuerzo, tiempo, dinero y lectura. En ello estoy de acuerdo, a los divulgadores los respeto, pero ¿Es acaso comparable la divulgación de Raynald Pepin con la de Carlos Chordá? No, aunque esto parezca subjetivo si hay parámetros para evaluar cuando se trata de pseudodivulgacion vs la divulgación. Pepin es un maestro de la divulgación, en cambio Chordá quién aunque tiene buenos puntos y facilidad de palabras arremete contra “las pseudociencias” de forma vaga, y con el típico discurso. Dejando de lado la comparación entre divulgadores científicos y divulgadores “escépticos”, he de notar que en el caso de esta revista no se trata de divulgación científica o de divulgación de la ciencia sino de meras opiniones de sujetos como “althea, papa escéptico, o El escéptico de Jalisco…”. A la manera de Einstein, cuando opiniaba de cualquier otra cosa que no era su campo, ustedes dan su opinión. Aunque a diferencia de Einstein los “escépticos” pretenden darla como la “verdad detrás de tal seudociencia” o oraciones parecidas.

    “No somos una revista científica especializada, ese nunca ha sido nuestro objetivo.”

    -No hace falta remarcarlo. Sin embargo pretenden, decir que con ello ustedes dicen la verdad de las pseudociencias a modo de un diario sensacionalista.

    “El correo de “Lástima” también ofrece una perspectiva que deseamos combatir: que la ciencia sólo es para los científicos.”

    -Repito: ¿Dónde he dicho que la ciencia sea solo para los científicos? El hilo de su discusión, para desacreditar mi comentario, se basa en solo eso. Por lo que no hay ni rastro de lo que ustedes dicen acusar. Desde luego que la ciencia no es solo para los científicos, todos usamos los productos de la ciencia, vemos un documental, sabemos algo de ciencia, pero eso ni remotamente indica que cualquier persona pueda llevar a cabo una investigación científica debido ya sea a su preparación, tiempo… No estoy diciendo que sean incapaces de hacerla, cuestión muy diferente. ¿Ustedes se dejarían atender de una cirugía por un ingeniero o por un tendero? ¿Ustedes se creería todo lo que le dicen alguien solo por que tiene el nombre de científico? Sabemos que no es así, aplicando la misma lógica ¿Ustedes se creerían todo lo que dicen unos grupos que dicen divulgar, acercar y representar la ciencia mediante el escepticismo? Yo no lo haría.

    “Si eso es cierto, entonces estaríamos en aprietos, ya que la ciencia, vista como una torre de marfil, de pertenecer sólo a los científicos, estaría en riesgo de perder su financiamiento.”

    -Como he aclarado que la acusación anterior carece de fundamento, esta que es derivada también lo carece. De nuevo yo no he dicha nada de eso que acusan.

    “Los políticos dirían sobre la labor científica: “y a nosotros qué nos importa esa actividad si los científicos se la guardan para ellos mismos. Quizás ni nos beneficie y no tenga sentido darle recursos”.”

    -Argumento gratuito.

    “La divulgación científica es una labor necesaria para que la sociedad comprenda la importancia de la ciencia. El divulgador debe tener el talento y la capacidad para llevarla a cabo, y no todos los científicos tienen la habilidad para transmitir los conocimientos científicos de una manera clara para el público.”

    -Efectivamente estoy de acuerdo, ya adelante la respuesta a esta cuestión de la divulgación. Sin embargo me parece extraño que digan que no todos los científicos “tienen la habilidad para….” cuando ustedes no la demuestran. No es que los científicos no tengan la habilidad, es que o no tiene tiempo o no les interesa, pero no quiere decir que no tengan dicha habilidad. Sin embargo en su caso no hay tal habilidad de la que dicen presumir, es puramente ficticia.

    ” “Lastima” menosprecia la divulgación y opina que es una pérdida de tiempo, mientras que lo importante es la investigación científica.”

    -Esta acusación es nuevamente gratuita, no hay indicio de ello por ninguna parte de mi comentario. Para dejar clara esta ambigüedad, diferencio entre divulgación científica y pseudodivulgación de la ciencia. En este punto es donde si pueden hacer acusación alguna. Respecto a la importancia de la investigación científica, esta no esta peleada con la divulgación científica, prácticamente si no hay la primera no se da la segunda.

    “¿Entonces la ciencia es sólo para los científicos? ¿Los divulgadores y gustosos de la actividad científica no tienen nada que ver?”

    -Yo no he dicho nada de eso.

    “El equipo que prepara la revista Razonando considera que la ciencia debe ser para todos, y que debe estar abierta a discusión por parte de divulgadores, filósofos, sociólogos y público en general.”

    -¿Entonces que es lo que hace la divulgación tradicional? Precisamente eso es lo que hace, y curiosamente eso es lo que hacen las revistas indexadas (aunque no todas). Por lo que su idea es tan repetitiva que no aporta nada. Sobre que discutan los profesionales de la ciencias sociales no hay nada que discutir ya que tienen revistas de mejor calidad, dónde tanto se acercan al público en general, se discuten y se crítican, y se divulgan.

    ” Sólo de esta manera podremos entender qué tan útil puede sernos y en dónde debemos tener cuidado. Y aceptémoslo, la ciencia no sólo debe estar en el laboratorio o en las instituciones académicas, sino en boca de todos aquellos que la disfrutamos y nos maravillamos ante sus avances.”

    -Este el disparate mas grande que dicen. “Solo de esta manera..” ¿Entonces me dicen que solo, a la manera en que como supuestamente los “escépticos” divulgan, es como puede uno entender la ciencia y cuidarnos de las pseudociencias? Lastimosamente les tengo que decir que no es así. Robert L. Park posee uno de tantos libros llamado “Ciencia o Vudú….” y no tuvo necesidad alguna de botar a un lado la actividad en el laboratorio.
    ¿Qué es mas maravilloso que la actividad en el laboratorio, el trabajo en campo, la investigación de los datos? ¿Acaso todos los profesionales de la ciencias están encerrados en su cajón de laboratorio? Es un error bastante común estereotipar que la investigación de los científicos en las academias e institutos solo se da en su “el laboratorio.”

  2. Lastima

    Nota: He copiado los argumentos que me dan para difundirlos entre los científicos (de diferentes ramas), estudiantes de ciencias naturales y sociales, estudiantes de filosofía, y público en general interesado. Espero no encuentren problema alguno.

  3. Lastima

    Un comentario mas: En la página 12 de su revista (la actual) muestran lo malo que es pertencer a uno u otro partido para defender a Dawkins. Aguirre dice que su adversario lo acusa de cosas que no dice y que:

    “me asignne conclusiones a las que nunca llego”.

    Cosa parecida, pero con acto de maestría ha hecho el editor de esta revista. Buen viaje!

  4. Hola:

    Soy Jorge Armando Romo, pasante de Biología de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Yo tengo el gusto de ofrecer esta publicación, que como hemos indicado, simplemente busca ser un espacio para que cada quien exprese sus puntos de vista. Me gustaría saber con quién estoy tratando, sin apodos y demás, y con todo gusto podemos iniciar una discusión sobre estos temas.

    Y con respecto ha que ha copiado y ha ofrecido a diferentes personas los comentarios hechos, por nosotros encantados: entre haya más gente que aporte críticas y detalles a la discusión, mucho mejor.

  5. Lastima

    Respuesta recibida.

    El pseudonimo es propio. No me interesa dar datos ni nombres, aunque agradezco su ofrecimiento, por lo que me parece irrelevante.

    Y en efecto los comentarios hechos son para demostrar la pseudociencia del nuevo “escepticismo”: sus tácticas, su retórica, su parafernalia y denunciar junto con otras pseudociencias como la ufología, o ciertas medicinas el abuso y uso de la ciencia en el discurso. Desde luego concientizar a los estudiantes ante grupos amateurs en filosofía de la ciencia, ver que lo “premios del millón” no demuestran nada, etc.

  6. Lastima

    Agrego solo algo mas y le remito; dudó poder discutir mas allá cuando he visto las mentiras prefabricadas (en el caso de su artículo donde me acusa), las falacias indelebles de su movimiento, el sensacionalismo, el partidismo, la falta de cientificidad, pobres argumentos, argumentos autoritarios, anécdotas, citas irrelevantes, mentiras, omisión y desinformación, falta de ética científica. Y esto desde luego se extiende a sus héroes como la Fundación James Randi, entre los cientos de bloggeros, no es asunto solo de este sitio.
    Fuera la pseudociencia de las universidades = estoy de acuerdo mientras se demuestre.
    Pero fuera el pseudoescepticismo de las universidades.

  7. Bueno, lamento entonces que no le guste el proyecto. Sus críticas ahí están puestas en los comentarios del número pasado para el texto de Althea. Igualmente, éstas que ha hecho aquí se quedan, y que cada quien decida qué pensar.

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